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Terminadas las clasificatorias de pista de la mañana del 6/9, me colé en la expedición organizada por Andrea González al circuito rutero de Las Mestas. Andrea le había pedido permiso a Herrero para ir a practicar con Carola las largadas y trayectorias de la 200, así que cargamos los patines y nos dirigimos hacia allá conducidos por nuestro fiel y simpático chofer Ivan. Al llegar allí nos encontramos una desagradable sorpresa (ver aquí >>), pero a consecuencia de ese triste episodio tuvimos la suerte de tener la pista para nosotros solos. Primeras impresiones: ● La superficie es lisa como un espejo, pero noté que hacia el final de la curva de la largada hay ligeras ondulaciones. ● Además, la recta después de esa curva está en ligera pendencia, lo que te come las piernas con mucho gusto. ● Y en la otra curva está la sorpresa: la trayectoria a seguir está pintada con líneas amarillas, donde el día que se corra seguramente van a poner esos polémicos conitos que se usaron en la pista. ● Otro posible problema son las hojas que caen de los árboles alrededor de esa curva: por la mañana y estando a la sombra, esa zona va a ser muy húmeda, lo que va a favorecer algunos resbalones. ● También habrá que tener en cuenta el viento, que habitualmente barre la pista desde tramontana (a veces muy fuerte, según algunos locales). ● No nos gusta mucho la baranda de contención. Está recubierta de madera, con el borde superior bastante filoso en algunas zonas. De todas formas, la superficie de rodaje es bastante amplia y difícilmente el pelotón se aproxime a esas zonas. Esperemos que no pase nada.
Las chicas empezaron a rodar despacito; aunque me invitaron a unirme a ellas sólo pude seguirlas media vuelta y tuve que despegarme con la lengua por el suelo (y bueno, che! yo todavía ando con ruedas de 100!). Aún así, fué una breve pero excitante experiencia: para un ojo profano podía parecer un veterano cualquiera pegado a rueda a dos corredoras de la elite mundial... para un ojo cordobés, era simplemente un mamarracho siguiendo a dos culos fabulosos. A continuación estuvimos estudiando posición y situación de largada, línea a seguir, entrada en curva, etc. Me recordó mis buenos viejos tiempos de velocista, y contribuyó a eso la entrada en pista de don Ennio Mumeni, técnico de la selección italiana y antiguo adversario de quien les escribe. Ennio se nos acerca, nos larga un par de perlas de sabiduría en relación a la 200 en esta pista en particular, y sigue su camino. Con Andrea nos miramos perplejos, y simultáneamente llegamos a la misma conclusión: o no tiene ni puta idea, o trata de engañarnos. Sabiendo que es un técnico especializado en fondistas, tiendo a pensar que es la primera opción. Un par de ensayos mas y se presentan en la pista los italianos, encabezados por Sanfratello. Zangarini, Saggiorato y Duggento me saludan afectuosamente, pero no tanto como a Andrea, a quien se vé que aprecian mucho. Andrea espera que Gregory haga alguna largada potente para tomar nota, yo calculo que no lo hará: otra vez dí en el clavo (seré viejo, pero todavía me funcionan las neuronas, eh?). De todos modos el italiano hace un par de curvas de estudio, lo que nos sirve para ratificar lo que habíamos estado observando antes. En la pista también se encontraban practicando alemanes, algún suizo y una sueca, que aunque patinaba tan bien como Juanjo Zárate, la perdono porque estaba como para comérsela con dulce de leche. Cuando Gregory termina su sesión, se acerca a charlar con nosotros. Hablamos de técnica, ruedas y culos, y para rematar nos larga una exclusiva para PatinParazzi: el año que viene se casa! La Carola intenta "tirarle la gomita", pero en el último segundo se achica... Nos dimos cuenta porqué: su celosísima novia justo estaba apropincuándose en ese instante. Detrás de ella venía llegando también el pelotón albiceleste, tirado por el Topo. Estaban todos menos las senior, la idea era hacer un rodaje tranquilo y probar largadas. La verdad, hay que reconocer que viéndolos patinar así juntitos da gusto y les saqué un par de buenas fotos. Pero me alarmó un poco observarlos cuando fueron a probar largadas: se posicionaban demasiado alto! No pude quedarme en el molde y corrí a decírselo. Damián me dió razón (mas tarde, también Herrero cuando le mostré las fotos), pero los demás ni cinco de bola. El Chucky parecía estar todavía un poco caliente por la descalificación del día antes, pero creo que aún no había entendido el motivo ("bah, sólo porque era un puto francés", me dijo al respecto). La corta sesión de trabajo llegó a su fin porque los Halcones debían regresar a La Moreda: mientras se cambiaban se dirigían las habituales bromas pesadas entre ellos, pero la cosa se paralizó cuando el objetivo fué Daiana. La juvenil se enojó, y yo no pude evitar una intervención caballerosa: al que la moleste a Daiana lo muelo a palos. La chica vino espontáneamente a darme un besito de agradecimiento. Damián llamó a la rebelión a sus compañeros ante esa amenaza de mi parte, pero no obtuvo la respuesta esperada y se tuvo que apaciguar ante mi retruco: si hace falta los muelo a palos a todos juntos. Después de que termine el mundial, claro está. Cuando los Halcones se estaban marchando, también los italianos se dispusieron a irse. Nos sacamos unas fotos eróticas con ellos (mas que nada Andrea), nos comimos unos sanguchitos, y por último Carola le tiró la gomita a un venezolano que preguntó "esto no va a salir por internet, no?"... Nooooooooooo, le aseguramos, y nos fuimos a tomar un taxi para ir a La Moreda. Que provechosa e interesante tarde pasamos en Las Mestas! Acá van las fotos: |
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