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Viernes 26, Hotel Marriott – Conferencia de prensa con Haile Gebreselassie, el recordman del año pasado, y que volvería a serlo este año. Un ejemplo de humildad, sencillez y grandeza humana. Muy rico el copetín ofrecido para los periodistas. Me encanta este laburo! Viernes 26, Hotel Mercure – Llegada del Negro Contrera: no cambió nada desde 1971, aparte un par de canas. Queloparió! Llegada de los gallegos: sin comentarios. Viernes 26, Vital Messe – Feria muy reducida respecto a la de los años pasados, se nota la crisis, aunque los negocios de reventa de material de patinaje se mantienen mas o menos igual. Anuncio de los equipo con muy poco público. Coni Altherr me presenta al nuevo “patrón” de la WIC, un compatriota suyo de nombre Markus Ott: esperemos que no sea un desastre como el del año pasado. Viernes 26, reunión técnica: un mocazo total. Se lleva a cabo en una carpa en la cual se filtran todos los ruidos del exterior, nos cuesta entender lo que dicen. Cuando el Sr. Ott quiere saber si hay preguntas, no me puedo quedar callado y pregunto porqué metieron políticos en el organismo. Al final de la reunión varios team manager me vienen a dar la mano por mi intervención, pero lamentablemente la “cena” que sirvieron no tuvo nada que ver con la de las ediciones anteriores. Interesante discusión con Dani sobre rendimiento psicomotriz. Viernes 26, bar del Hotel Mercure – Amena charla y cervezas con Peter Michael, Desly Hill, CadoMotus, Carlos gallego y los capos de la WIC. Entra Marotta con aire de VIP, saluda solo a Coni, se hace el que no me vió... Viernes 26, Hotel Mercure, habitación 217 – Contrera duerme a pierna suelta, en la tele pasan una porno con un argumento muy sencillo: una señora se pasa mas tiempo del que debería adentro de una ducha. Fin
Sábado 27, Hotel Mercure – Desayuno abundante con el equipo. Esta vez Marotta viene y me saluda directamente, justo me pilló con la boca llena y las manos pringosas de mermelada. Cierro trato con el representante de la marca Hunter, y además me llevo un nuevo traje de entrenamiento para hielo, con los colores de la mitad mas uno. Un par de loquitos considera oportuno entrenarse un rato con los patines en el estacionamiento frente al hotel, y claro, Contrera no puede ser menos... Almuerzo abundante, sin tiempo para la siesta. Sábado 27, Torre de Brandemburgo – Me veo en la megapantalla gigante mientras me abrazo con Gregory Duggento, lástima que no tengo la filmación. La que sí tengo es la que le tomé en la 2º serie del desafío de 100 metros con el velocista local Mattias Schwierz (la 1º y la 3º las tengo en una buena secuencia de fotos). Es inútil, el pobre alemán no tiene ni la mas remota posibilidad de ganarle a Gregory. Igual fué una espectacular demostración de potencia y velocidad, aunque seguramente no pasó de una fracción de lo que fue mi desafío del año pasado con Haritchelar. Sábado 27, carpa de atletas de elite - Joey se sienta a mi lado y me pregunta: “Dale, que querés saber para PatinParazzi?”. Mi primer interrogante está dirigido a su propia actividad sexual, el chico me asegura que sigue con la misma novia porque lo mantiene contento (y porque no tiene nada que ver con el patinaje, ya que aprendió la lección). Mi segunda pregunta cuestiona las preferencias sexuales de cierta campeona mundial. Joey me confirma que a la señorita le gustan las tortas. Lo sabía! Massi me cuenta lo de la posible creación de un “sindicato” de corredores en el seno de la WIC, y me ofrece ser el representante de los atletas. Cuando le traduzco sus palabras al gallego Daniel, éste me abraza feliz. ¿No me estará chupando las medias por adelantado? Sábado 27, largada – la Carola todavía no llegó, el Negro Contrera desapareció, y ya están llamando a tomar posición. Ahí viene la chilena: justo la veo cuando la bloquean en la entrada del grupo de elite, intervengo y la dejan pasar (obviamente). Veo a los gallegos colocarse en su sitio, ellos ya saben como va el tema. Y el Negro? No lo volveré a ver hasta la llegada. El muy tonto no siguió mis indicaciones y tuvo que largar relegadísimo con los recreativos. Así aprende a hacerle caso a su manager! Media carrera - soy el único que va en el coche de cabeza, y esta será la última vez que lo haga. Es inútil, estos tipos no se pueden acercar lo suficiente al pelotón como para tomar fotos y filmar, a veces hasta pierdo de vista al pelotón de tan lejos que estamos. A partir del año que viene me siento a verla por megapantalla al plasma en la carpa VIP, cervecita en mano. De todos modos, al pasar el pelotón de punta de las mujeres noto no sin cierta sorpresa que la Carola está ahí, bien metida y tranquila. Le grito ánimo, y hasta tiene la cancha de levantarse, sonreírme y hacerme la “v” con los deditos: grande! Llegada – justo a tiempo para presenciar el sprint final, pasó tan rápido que no pude filmarlo. Por suerte tengo las imágenes de la transmisión en directo. Los gallegos quedaron mas o menos como siempre (Dani en el pelotón de punta), Carola logró un impresionante 29º (para ser su 1º WIC, casi sin entrenamiento y con algún kilito de mas). “Es que no sabía donde picar, po wea!” anunció mas tarde. Carlos bajó su record personal, y Contrera terminó con un excelente tiempo de 1’18 pero caliente porque se pasó toda la carrera pasando troncos y sin encontrar un pelotón adecuado. Así aprende a hacerle caso a su manager!
Sábado 27, Hotel Mercure, habitación 217 – Carola decide bañarse con nosotros. Yupiii! Para devolverle el favor le hacemos un masajito. Sábado 27, Ostbanhoff – El largo viaje desde el hotel se nos hizo muy ameno gracias al show de Saggiorato, que tomó como objetivos a Tamara y Alexandra, sentadas justo delante nuestro... mientras Zangarini anunciaba a los cuatro vientos que Nicole Begg tenía un vibrador en su cartera. Al llegar, cena para todos: hamburguesa modelo raro para unos 40 corredores de la WIC, cerveza negra como extra para nosotros. Sábado 27, Postbahoff – La fiesta empezó a calentarse. Como no me gusta el barullo me meto en la sala VIP a charlar con los corredores, al rato me doy cuenta de que el pobre Contreras, que me venía siguiendo, se había tenido que quedar afuera porque no lo dejaron pasar. Paso el resto de la velada charlando y despidiéndome: Coni, Bill, corredores y demás especímenes. Noto que la proyección de la carrera este año es muy breve, y que los premios son reducidos, incluso algunos corredores se lamentan en el backstage de lo poco que se encontraron adentro del sobre que les entregaron... Sobre el escenario, algunas de las chicas están radiantes (no voy a hacer nombres); con Saggiorato intentamos sacarle un primer plano al culo a Chechi Baena, pero justo se dio cuenta y no nos dejó. El baile continúa y los venezolanos tiran del tren, pero notamos alarmados que este año hay mas gays y lesbianas que nunca presentes en la sala. ¿Nos equivocamos de local? Carola hace su entrada triunfal con un escote digno de enmarcar y poner en un museo. Tiene la desfachatez de pedirme que se lo acomode: ni lerdo ni perezoso me aplico con toda mi sabiduría (y a manos llenas). Dani también quiere, pero solo consigue un cachetazo. De nuevo en la sala VIP le pregunto a Chechi si conoce nuestra web. “Ah, si!” me dice, “la de PatinParazzi!”. Esto me da la pauta de que vamos que tener que cambiar nuestra línea editorial. A las 2 salía el último bus hacia el hotel, nos aprestamos a irnos pero Contrera no aparece. Lo encontramos mas salido que un balcón, bailando con una suizas y con un sombrerito tipo mejicano en el coco. Temo por su integridad física si lo dejamos solo, pero insiste en que lo traerán a casa, así que se queda.
Domingo 28, 3.00 AM, Hotel Mercure – Tamara, que tiene vuelo al cabo de pocas horas, se está dirigiendo hacia en ascensor, y le pregunto levantando la voz: “¿Pensás dormir conmigo esta noche?”. Se inmoviliza dubitativa por un instante, mientras me lanza una mirada que prefiero no interpretar. Contesta: “Por?”, a lo que me explico “Es que como te estás yendo sin saludarme...” Domingo 28, 4.30 AM, Hotel Mercure – Llega el Negro Contrera. Domingo 28, SPORTFORUM Hohenschönhausen – Primer contacto sobre el hielo de Carola y Oscar. Tanto les gustó, que abandonamos el proyecto de pasar la tarde haciendo turismo y nos quedamos patinando con los holandeses de CadoMotus. Lo demás ya es parte de otra historia ;)
M. Bresin |
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