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3 - Entrenamiento infantil I |
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Definición de entrenamiento |
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La enunciación académica que nos enseñan en Europa dice así:
“El entrenamiento deportivo es un proceso pedagógico-educativo complejo, que se concretiza en la organización del ejercicio físico repetido en cantidad y con intensidades tales que produzcan cargas progresivamente crecientes, a fin de estimular los procesos fisiológicos de súper-compensación del organismo y que favorezcan el aumento de las capacidades físicas, psíquicas, técnicas y tácticas del atleta, para lograr y consolidar el rendimiento competitivo”. (Fuente: Comité Olímpico Italiano – Instituto de la Enciclopedia Italiana Treccani)
Suena bien... hasta la última frase: llegados a este punto estarán de acuerdo en que no se puede aplicar al deporte infantil. Pero estudiemos la definición en sus componentes y veamos si nos queda bien:
...es un proceso pedagogico-educativo complejo: se refiere principalmente a la relación del chico con sus entrenadores, pero también contempla su relación con el entorno (o sea el club, los padres, los otros chicos, etc).
...que se concretiza en la organización del ejercicio físico: o sea que no se trata de un proceso casual sino ordenado, que comprende una selección racional de los estímulos que darán los ejercicios destinados a alcanzar los objetivos. En breve estudiaremos varios tipos de ejercicio.
...repetido en cantidad y con intensidades tales que produzcan cargas progresivamente crecientes: este es otro concepto básico, y está relacionado con ciertos principios fundamentales de la educación física, que son: • de la progresividad de la carga • de la continuidad de la carga • de la carga adecuada o eficaz, etc Son principios intuitivos, pero les recomiendo que para profundizarlos lean este artículo >> (definiremos "carga" mas adelante)
... a fin de estimular los procesos fisiologicos de super-compensación del organismo: aquí vale el “principio de unidad entre carga y recuperación”. La adaptación del organismo a la carga es el resultado de una alternación correcta entre la carga física al que es sometido y su lógica recuperación. Poca cantidad o variedad de carga, por ejemplo, no producirá la super-compensación (*), y al contrario, la inadecuada recuperación llevará al sobre-entrenamiento y a lesiones de diversa entidad.
...que favorezcan el aumento de las capacidades físicas, psíquicas, técnicas y tácticas del atleta: entran en juego los principios de la variedad de la carga, de repetición y continuidad, etc. (ver el artículo mencionado antes >>)
...para lograr y consolidar el rendimiento competitivo: esta última parte de la definición, como venimos diciendo desde hace rato, es literalmente válida solo para atletas formados. Atención: queremos reducir la exaltación de la competitividad infantil, es cierto... pero no podemos suprimir la competitividad en sí: es una cualidad intrínseca del ser humano. Así que no vamos a excluir del todo esta frase porque está íntimamente ligada a uno de los principios de entrenamiento que ya hemos nombrado antes y que es de primaria importancia especialmente cuando los chicos comiencen a desarrollarse: el principio de la multilateralidad (definiremos este término mas adelante). |
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Definición de objetivos |
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Antes que nada tenemos que preguntarnos: Porqué se entrena un chico? Ya debería ser evidente que la finalidad del entrenamiento no puede ser su resultado en las carreras: ya vimos lo dañina que es la especialización precoz desde el punto de vista morfológico, con la consecuente reducción de la carrera deportiva del niño. En el curso de esta entrega les voy a dar mas razones, y en la entrega dedicada al aspecto psicológico analizaremos los efectos colaterales negativos para la personalidad que conlleva la especialización precoz. Vamos al grano: podemos hablar de entrenamiento en temprana edad? Por supuesto, aunque como vieron tuvimos que dar una definición no muy ortodoxa de la palabra, tratándose de la variante infantil. Y damos por sentado que el grupo de niños manejado por quienes estén leyendo esta serie de entregas ya pasó la primera fase de aprendizaje (objeto de un tratado aparte, dedicado exclusivamente a la enseñanza de los primeros pasos) y por lo menos se mantiene estable sobre los patines. Empezaremos afirmando que no se puede adaptar a los niños el sistema de competición de los adultos, simplemente reduciéndolo. En consecuencia, es absurdo intentar usar un método de entrenamiento de adultos simplemente comprimiéndolo. Si le damos a un pre-adolescente un entrenamiento sistemático (por bueno o malo que sea), notaremos que conseguirá rápidamente prestaciones superiores a las de la mayoría de sus coetáneos. Erróneamente, esto se ha considerado (y se sigue considerando) índice de talento... cuando en verdad rara vez es así, y solo se trata en la mayoría de los casos de una superioridad momentánea debida a factores de crecimiento, alimenticios, o simplemente por un rápido y forzado desarrollo de ciertas capacidades dejando de lado otras. Entonces, como entrenadores tenemos que darle precedencia absoluta a los siguientes aspectos al programar el entrenamiento de los chicos:
• siendo educadores, no podemos evaluar nuestro trabajo ni ser evaluados en base a los resultados de los chicos, y tenemos que inculcar esta idea en los padres: nuestro trabajo es a MUY largo plazo • no se puede enfrentar superficialmente o con demasiada seguridad el problema de la formación física de los niños. • por los dos puntos anteriores, es fundamental considerar la polivalencia y la multilateralidad de los ejercicios (enseguida veremos este termino).
Y porqué estos tres aspectos son tan importantes? Muy simple: porque, además de lo que vimos hasta ahora, no nos es posible conocer en temprana edad los principios generales que deberían regular exactamente la dosificación de las cargas de trabajo del chico! ¿Ven ahora porqué no podemos ser evaluados en base a los resultados deportivos, y porqué esos resultados carecen de sentido en etapa pre-adolescente? |
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Por lo tanto... |
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El entrenamiento infantil no estará orientado a ninguna carrera, torneo ni competencia, sino a la obtención de una formación física ideal y de las bases propedéuticas del gesto técnico. |
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Ojo, hay que puntualizar que no queremos correr los riesgos de la especialización precoz, pero tampoco es cuestión de adoptar un sistema de entrenamiento demasiado generalizado: pueden perderse de vista los objetivos, sería poco educativo para el chico, y nada racional para nosotros. Acá es donde entra en juego uno de los objetivos fundamentales del entrenamiento: el concepto de multilateralidad, que podemos definir inicialmente en base a la edad y etapa del crecimiento deportivo:
• para niños (de 5 a 12 años, etapa de base): en esta fase se habla de multilateralidad generalizada, dirigida a la obtención de un amplio repertorio de movimientos y al desarrollo correcto de las capacidades físico-sensoriales. • para adolescentes-jóvenes (de 13 a 18 años, etapa de construcción): multilateralidad específica e inicio a la especialización. • para adultos (etapa de alto nivel): aquí ya se entiende como una estrategia de desarrollo intensivo de capacidades limitadas con miras a la perfección técnica, sin obstaculizar el entrenamiento de las capacidades condicionales.
De acuerdo a eso, la multilateralidad puede asumir dos significados: el de entrenar muchas capacidades simultáneamente (en el caso de los chicos), o el de entrenar una capacidad desde varios puntos de vista (en el caso de los adultos). Dicho en términos prácticos: todo ejercicio que hagamos hacia un lado, lo haremos con la misma entidad hacia el otro; si lo hacemos con una pierna lo hacemos también con la otra, etc... y métanselo en la cabeza: siempre por este mismo motivo, la pista se usa en ambos sentidos de marcha! Esto algo que tenemos que tener en cuenta permanentemente y en cada ejercicio que proponemos, por el simple hecho de que esta bendita multilateralidad constituye la base para la muy trascendental agilidad, que necesitará mas adelante el corredor ya formado. Podemos considerar una forma de multilateralidad incluso a las experiencias competitivas: es buena idea incluir en la programación pruebas “no-oficiales” y/o “tests”, diversificados y distribuidos a lo largo de todo el programa, siempre recordando que la competencia no es un fin sino un medio/método de entrenamiento. Veremos ejemplos prácticos en la entrega de ejercicios.
El último objetivo que nos interesa en el entrenamiento infantil es el de mejorar las capacidades condicionales. Un objetivo no tan importante en esta etapa como los que vimos ahora, pero imposible de evitar. Lo estudiaremos con detalles en la próxima entrega, pero les voy anticipando que la única capacidad condicional que nos interesa desarrollar en la etapa de pre-adolescencia es la resistencia. Otro concepto relacionado con esto y sobre el que basamos todo programa de entrenamiento es el de carga, que se define como “el total del trabajo que efectúa el atleta, o sea el conjunto de los estímulos funcionales provocados por el trabajo físico en un determinado lapso temporal”(Marson, 1989). Esta definición debe tener en cuenta tres elementos: • Cantidad de trabajo • Intensidad del trabajo • Tipo de trabajo propuesto Ampliamos entonces la definición así: la carga de trabajo constituye el conjunto de estímulos funcionales de tipo físico, técnico, táctico y psicológico a los cuales el patinador se somete durante el proceso de entrenamiento, que mejorarán su respuesta a mayores estímulos y madurarán en él las transformaciones funcionales requeridas por los objetivos del entrenamiento mismo. Existen varios intentos de cuantificar matemáticamente la carga; una fórmula corrientemente utilizada es la siguiente: Carga de entrenamiento = cantidad x intensidad Donde la cantidad (llamada también volumen) se mide en base a las unidades específicas del deporte: en nuestro caso vueltas a la pista o kilómetros, por ej.; mientras que la intensidad será de ligera a máxima en base al tiempo en que se aplique la cantidad, y la mayor o menor recuperación (descanso) entre series de trabajo.
Diferencias entre el entrenamiento preparatorio y el de alto nivel Venimos sosteniendo que no es posible utilizar con los niños teorías y sistemas de entrenamiento para adultos. Ahora tenemos suficientes elementos como para establecer una serie de diferencias concretas: 1- la diferencia fundamental es el objetivo entendido como máxima prestación (resultado en carrera). En el niño el principal objetivo, lo repito, es la expresión óptima del conjunto de capacidades ligadas a su personalidad. 2- el entrenamiento infantil se basa en el incremento de la cantidad de la carga (en duración), en el adulto se tiende a regular su intensidad (mas repeticiones con menor recuperación entre series, mayor velocidad). 3- las capacidades físicas de los niños se entrenan con medios generales, las del adulto con medios específicos. 4- el entrenamiento infantil sirve para aprender y consolidar cualidades técnicas de base y desarrollar el repertorio de habilidades motrices, el entrenamiento de alto nivel busca el perfeccionamiento y estabilización de las cualidades técnicas específicas de la disciplina. 5- para los niños el entrenamiento debe ser un medio de aprender nociones básicas de táctica al adquirir experiencias competitivas. Para el adulto debe ser un medio de alcanzar la maestría táctica. |
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Nunca lo olviden: el niño no es un mini-atleta! |
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Programación de los entrenamientos |
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Ahora que sabemos qué es el entrenamiento y cuáles son los objetivos generales, tenemos que decidir como programarlo durante el período en que trabajamos con los chicos. ¿Podemos hablar de “programación”, cuando sabemos que en la mayor parte de los casos cada sesión de entrenamiento es una historia diferente? Faltan chicos, hay demasiado viento o llueve, se rompe algo, etc... Sin duda es así, pero no podemos dejar las cosas libradas al azar. No podemos improvisar. Programar el entrenamiento con objetivos bien definidos es obligatorio, especialmente para minimizar esos factores casuales que no dependen de nosotros, ese caos que se suele originar por situaciones externas a nuestro obrar.
En base a cuanto afirmé hasta ahora, veamos entonces cuál es el proceso de entrenamiento a largo plazo: |
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5-11 años |
Preparación general |
etapa de base |
entrenamiento preparatorio |
11-13 años |
Iniciación a la especialización |
13-15 años |
Entrenamiento especializado |
etapa de construcción |
15-18 años |
Perfeccionamiento deportivo |
etapa de alto nivel |
entrenamiento de alto nivel |
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(Notar que las edades son indicativas, puede ser +/- 1 año en cada etapa). De este esquema podemos individualizar los objetivos generales del entrenamiento, inherentes a la edad de nuestro grupo de chicos.
Estamos casi listos para empezar a discutir sobre ejercicios, pero acá sería oportuno intercalar el concepto de periodización, o sea dividir el “año escolar” (por llamarlo de alguna manera que no sea “temporada competitiva”!) en partes donde se distribuirá con sentido lógico el contenido de los entrenamientos (las cargas, los objetivos, etc). No vamos a entrar a explicar los macrociclos, mesociclos, etc, porque están indicados más bien al entrenamiento para mayores. Pero igualmente les aconsejo darle un carácter cíclico al entrenamiento anual, porque por los principios de entrenamiento que mencionamos arriba: 1- no se pueden conseguir todos los objetivos simultáneamente, sino que habrá que darles una sucesión lógica. 2- hay que garantizarle al chico una óptima relación entre carga/recuperación. 3- es un hecho que el progreso físico se obtiene mediante ciclos en un largo proceso. Les puedo dar un modelo (adaptado) de periodización de Tschiene para la preparación deportiva en edad escolar, que se puede ajustar a las distintas situaciones de cada grupo: |
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Periodización de los entrenamientos
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Este es solo un ejemplo, para darles una idea. Cada uno adaptará la intensidad y cantidad de ejercicios según el nivel de su grupo, el calendario de competencias, y las necesidades de los chicos. Ojo! En este esquema, como en todo este curso, al mencionar competencia entendemos no solo las carreras oficiales, sino también los tests y juegos competitivos que les propongamos a los chicos periódicamente para que vayan adquiriendo la famosa multilateralidad... Competencia sí, pero no para que vayan sumando rivalidad! Lo explicaré con más detalle en la entrega dedicada a la psicología.
Bien, volviendo a la programación, y según el esquema del proceso de entrenamiento a largo plazo para las distintas edades (ver esquema arriba ^), lo que nos interesa es el período preparatorio, en su etapa de base. Ahora empezaremos a estudiar qué ejercicios proponer en esta fase. |
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Ejercicios |
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Para organizar los ejercicios deberemos antes de nada catalogarlos:
EJERCICIOS PREPARATORIOS GENERALES: tienen poco o nada que ver con el gesto técnico o de carrera, y son los que mas nos hacen falta en la etapa del desarrollo infantil. Tienen como objetivo: • Formar las HBM e incrementar la base motriz • Entrenar las capacidades condicionales básicas • Relajar emotivamente (detalles en la entrega sobre psicología) • Favorecer la recuperación, compensación y reposo activo del chico
EJERCICIOS PREPARATORIOS ESPECIALES o PROPEDÉUTICOS: son los que contienen elementos del gesto técnico propiamente dicho, sin llegar a serlo. Se dividen en: - ejs. de aprendizaje de la técnica - ejs. de desarrollo y formación avanzados de las capacidades condicionales
EJERCICIOS TÉCNICOS o DE CARRERA: son los que coinciden completamente con el gesto técnico, o sea el que se efectúa en competición. Pueden ser de carrera propiamente dichos (siguiendo las reglas de competición) o se pueden ejecutar con variaciones respecto a las carreras.
Por la naturaleza de este tratado y el target de edad al cual va dirigido, nos concentraremos en los primeros dos tipos de ejercicios. Observen en el siguiente gráfico los efectos que tienen estos ejercicios en etapa infantil, sobre una directriz de tiempo y según el tipo: |
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El espesor de la flecha indica mayor o menor entidad de los efectos en el tiempo. Con esto se dan cuenta porqué son tan importantes los ejercicios preparatorios generales en edad pre-juvenil. Ahora, en qué porcentaje distribuimos entonces los contenidos generales y especiales durante una sesión de entrenamiento? Es sin duda un argumento muy debatible. Según Bellotti/Donati/Vittori (Comité Olimpico Italiano), en edades de 6 a 10 años para deportes individuales de potencia y resistencia (como el nuestro), asignan un 90% del trabajo a los ejercicios preparatorios generales, y solo un 10% a los especiales! Otros autores tienen ideas diferentes: para Thies/Tschiene/Filin (atletismo) sería así |
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Efectos de los ejercicios en el tiempo (click para agrandar la imagen)
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Edad |
General |
Especial |
5-10 años
11-12 años
13-14 años
15-18 años
19 en adelante |
70%
50%
40/50%
25/50%
5/15% |
30%
50%
60/50%
75/50%
95/85% |
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Los valores de esta tabla concuerdan bastante con lo que venimos afirmando hasta ahora respecto al trabajo infantil, y noten que también se ajustan a lo que decimos los técnicos de hoy respecto al trabajo del corredor adulto: técnica mas que nada! De todas formas, dado que esta tabla está confeccionada con valores adecuados al atletismo, les propongo que no la tomen al pié de la letra... sobre todo en lo que respecta las edades que nos interesan en este tratado. Les recomendaría aumentar el porcentaje de la preparación especial entre 6 y 10 años, porque como ya sabemos la componente técnica de nuestro deporte requiere habilidades motrices muy complejas. El incremento de ese porcentaje variará en base a las habilidades generales del grupo, pero no mas de un 10% (60% generales, 40% especiales). Además, esos porcentajes variarán ligeramente dependiendo de si estamos en un periodo preparatorio, de competencia o de transición (o sea en qué momento de la periodización). Entonces para nuestro deporte sería así: |
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Edad |
General |
Especial |
5-10 años
11-12 años
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60%
50%
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40%
50%
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Listo! Con esto ya acumulamos los conocimientos fundamentales necesarios que explicarán a partir de la próxima entrega como alcanzar los objetivos, y la presencia de tales o cuales ejercicios en nuestro particular método de entrenamiento. Gracias por la paciencia de haber llegado hasta acá!
Marcelo Bresin (se agradecen las correcciones y observaciones de Laure Sintes) ©PatinArgentino.com |
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* NOTA: super-compensación es un término técnico referido a la adaptación del organismo a los esfuerzos. Un par de ejemplos muy rudimentarios: si entrenamos con pesas levantando un máximo de 100 kg, al cabo de cierto tiempo la musculatura se adaptará a levantar 120 kg., y así sucesivamente. Si corremos todos los días 10 km, al cabo de un tiempo el sistema cardiovascular se adaptará a una carrera de 15 km, y así cada vez mas (tomen estos números solo como muestra!) – Dicho esto, podemos hablar de “super-compensación” también en el caso de los niños? Si, aunque con limitaciones: lo veremos en la próxima entrega. - Volver al parágrafo ^ |
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2 - Formación del niño 4 - Entrenamiento infantil II
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