Artículos
  Links     Noticias     Archivo     Opiniones     Multimedia     Entrevistas     Clasificados  
Técnicos
Entrenamiento infantil
Generales
General:
Inicio
Indice
Publicar
Contacto

Fundamentos técnicos del entrenamiento infantil

Aviso: El presente trabajo fué publicado por la Federación Colombiana hace algún tiempo y nos ha sido remitido por el Sr. Andrés Chaves, a quien agradecemos la colaboración. Rogamos a los lectores que tomen con pinzas los conceptos aquí vertidos, ya que algunos de ellos no tienen común aceptación entre los expertos del ramo, ni fueron científicamente probados. Eso no quita la validez del texto, e invitamos a los profesores a discutir sobre el argumento en nuestro foro >>
--------------------------------------------------------------------------

Calle 28 N° 25-18 * Tel: 571 - 3405764 - 571 2323682 - Fax: 571 - 3405768Web: www
 

ALGUNAS CONSIDERACIONES SOBRE EL ENTRENAMIENTO DE LOS JOVENES CORREDORES

El entrenamiento para jóvenes debe tener unos planteamientos muy distintos a los de los adultos y, por lo tanto, cubrir unos objetivos particulares.

CONSIDERACIONES QUE DEBEN TENERSE PRESENTES ANTES DE ENTRENAR A LOS NIÑOS

Antes de comenzar con el proceso de entrenamiento para corredores en estas edades, es preciso definir bien claramente cómo debemos considerar a los niños y cómo los pueden considerar los entrenadores.

  • Al niño no se le puede considerar como un deportista adulto; quiere decir esto que no se le debe entrenar con las mismas directrices y programas de entrenamiento para los adultos con las correspondientes reducciones para adaptarlas a las diferentes edades.
  • En el niño, por ser un organismo en formación, tenemos que considerar un cuidado especial para permitir su correcta formación física y fisiológica así como su salud.
  • El niño es un ser que, por estar en proceso de formación, tiene una gran capacidad de asimilación y tolerancia al esfuerzo físico, siempre y cuando dicho esfuerzo sea indicado y proporcionado, por lo que requiere de un tratamiento especial a nivel físico-psicológico específicamente adaptado a sus necesidades y características, lo cual no implica que no deba entrenar.

CARACTERISTICAS DEL DESARROLLO

El niño, como todo ser en proceso de desarrollo, crece, aumenta en estatura, en peso, madura psicológicamente, etc. Pero no todos los sistemas lo hacen al mismo tiempo ni en las mismas proporciones, por lo que es necesario tener presente que se van a producir una serie de alteraciones y diferencias entre niños y adolescentes de la misma edad, que en algunos momentos pueden provocar falsas expectativas. Existe el principio de la alternancia en el desarrollo de los sistemas y en las capacidades físicas. Es imprescindible entonces distinguir entre edad cronológica y edad biológica. Existe, en mucho casos, una diferencia palpable entre ellas que puede producir grandes desproporciones en el desarrollo de los niños.

Edad Biológica

Es el nivel de desarrollo que tiene el niño sin tener en cuenta el tiempo que tiene de vida. De todas formas, esta edad es muy difícil de apreciar ya que el desarrollo no se produce de forma lineal sino "a tirones", a veces con grandes desproporciones, de modo que un niño puede haber desarrollado mucho a nivel muscular y por el contrario estar retrasado a nivel esquelético.

Edad Cronológica

Es la edad a nivel de calendario. Este concepto, que por cierto es el que prevalece a la hora de agrupar a los deportistas por categorías, puede llevar a grandes fracasos por falsas expectativas, ya que dentro de una misma edad cronológica podemos encontrar los siguientes casos:

Niño madurador precoz (niño acelerado a nivel de desarrollo). Este niño generalmente se destaca sobre el resto de los de su edad porque puede tener desfase de edad biológica que a veces es de dos años o más. Esto le hace crearse expectativas de éxito que sin duda no son reales así que cuando se equilibra el desarrollo en años posteriores, puede llevar a frustraciones y fracasos que incluso pueden dejar secuelas que averían la práctica deportiva de estos niños.

Niño madurador tardío (niño retardado a nivel de desarrollo). Este niño generalmente va coleccionando fracasos ante otros deportistas de su categoría que tienen una edad biológica superior. También en estos casos se producen falsas expectativas por pensar que el niño no está dotado para un deporte específico. Y si no tenemos cuidado, el niño puede abandonar la práctica deportiva ante la imposibilidad momentánea de medirse con otras categorías.

A la larga, ese alumno desarrolla mucho más y, si conseguimos que persista sin desmoralizarse, puede resultar que sea un talento deportivo. Desde la evolución aparecen una serie de características mas o menos definidas que permiten dividirlas de forma un tanto subjetiva, para poderlas analizar de forma más correcta. Podemos dividir las etapas de desarrollo según la siguiente Tabla. En esta se aprecia una diferenciación entre los sexos, que se acentúa sobre todo en la anticipación a partir de la tercera infancia por parte del sexo femenino. Esta diferenciación es preciso tenerla presente también cuando se programe el entrenamiento para corredores o corredoras en ciertas edades.

ETAPAS DE DESARROLLO

ETAPA

HOMBRES

MUJERES

1ª INFANCIA

0 a 2

0 a 2

2ª INFANCIA

2 a 6

2 a 6

3ª INFANCIA

6 a 10

6 a 9

PREPUBERTAD

10 a 12

9 a 11

PUBERTAD

12 a 14

11 a 13

POSTPUBERTAD

14 a 17

13 a 15/16

JUVENTUD

17 a 19/20

16 a 18

MADUREZ

21 o más

18 o más

ALGUNAS CONSIDERACIONES SOBRE LA ESPECIALIZACIÒN PRECOZ

Así como existen deportes en que los niños destacan desde edades muy tempranas (gimnasia artística, gimnasia rítmica, etc.), también desaparecen muy temprano; hay deportistas que a los 18 años están acabados o han llegado a su máximo rendimiento. Por el contrario, especialidades en las que la exigencia física es grande, la edad se prolonga y el nivel de rendimiento máximo se alcanza más tarde. Es así que todos los resultados de alto rendimiento alcanzados antes de los 16 – 17 años no son más que el producto de un trabajo mal encauzado y mal planteado que impedirá llegar hasta el máximo potencial del joven deportista. El rendimiento deportivo a esas edades no se puede extrapolar al de la fase adulta.
Cuando sé esta trabajando con los niños sobre una base sólida inespecifica, se puede decir que estamos trabajando hacia abajo y momentáneamente no aparecerán grandes resultados; por el contrario si se trabaja de forma especifica desde edades tempranas, es posible, casi seguro, que aparecerán resultados de inmediato, pero no se podrá llegar tan lejos con él y se habrá truncado una carrera deportiva.

OBJETIVOS DEL ENTRENAMIENTO

Unas de las primeras premisas que debemos plantearnos es qué pretendemos con el entrenamiento en las edades que se tratan. En la etapa donde se busca el rendimiento, lo que prevalece es el obtener alto rendimiento deportivo, para lo cual hay que apoyarse en una salud total y evitar la pérdida de esta salud, dado que su deterioro hará que decaiga el rendimiento. En el caso que nos ocupa, partimos de otro principio totalmente distinto que es favorecer la salud y potenciarla en lo posible a través de la actividad física.
Por todo esto, para el entrenamiento del niño y adolescentes, proponemos con el entrenamiento:

  • Potenciar la salud tanto física como psíquica.
  • Favorecer al organismo con un gran desarrollo de base de acondicionamiento físico.
  • Favorecer el pleno desarrollo de los sistemas orgánicos con estímulos que contribuyan a provocar unas adaptaciones que lo potencien en la dirección correcta.
  • Aprovechar los momentos óptimos de incidencia para una de las capacidades o manifestaciones de éstas (fase sensible).
  • Respetar los principios del entrenamiento, fundamentalmente los que se vean implicados más en estas edades: unidad funcional, multilateralidad, continuidad, alternancia y crecimiento paulatino de las cargas.

En términos generales, y resumiendo, proponemos dos direcciones de trabajo en estas edades:

  • Favorecer el desarrollo basados en una sólida salud.
  • Preparar al niño para cuando llegue el momento de tomar la decisión de dedicarse al patinaje de competición, esté en condiciones tanto físicas como psíquicas para soportar las enormes exigencias que esto conlleva.

DIRECTRICES DEL ENTRENAMIENTO DE LA RESISTENCIA PARA JOVENES CORREDORES

A raiz de las características especiales de los niños y adolescentes, está claro que el niño – adolescente no es un atleta en "versión bolsillo" sino un "un corredor proyecto" que debe ser tratado de forma diferente. Así pues, una gran cantidad de los presupuestos que se han utilizado para los adultos, aquí no van a ser válidos si se pretende que este corredor de futuro, realmente llegue a ese futuro en su máxima plenitud y rendimiento.
Por etapas de desarrollo se proponen las siguientes directrices para el entrenamiento de resistencia:

8 a 10 Años

  • Entrenamiento especialmente aeróbico extensivo.
  • Trotes en repeticiones cortas de 3 a 5 minutos intercalados con ejercicios de fuerza general y fuerza resistencia aeróbica.
  • Entrenamiento mediante juegos con incidencias aeróbicas.
  • Cambios de terrenos, con predominio de suelos blandos, arena, hierba, etc. Evitar en lo posible asfalto, cemento y pistas sintéticas para evitar sobrecargas.
  • Se puede utilizar el método continuo variable, con intensidades bajas.
  • Los deportes y juegos colectivos son muy útiles para el fortalecimiento y mejora de la fuerza resistencia y fuerza general.

11 a 12 Años

Antes de la pubertad, el niño se encuentra en una fase sensible para el trabajo aeróbico, por lo que las incidencias del entrenamiento deben ir dirigidas hacia el metabolismo aeróbico de carácter extensivo. Las directrices son similares a las del periodo anterior.

  • Los esfuerzos dener ser algo mas prolongados, 10 a 20 minutos, intercalados con ejercicios.
  • Tratar de no abusar de carreras continuas y prolongadas por las contraindicaciones psicológicas que producen el aburrimiento y la desmotivación.
  • Sigue teniendo gran importancia el entrenamiento de resistencia de base.
  • Se pueden introducir entrenamientos en circuito con autocargas y con predominio aeróbico.

Como métodos de entrenamiento más recomendables se proponen:

  • Continuo extensivo.
  • Continuo variable aeróbico.
  • Interválico extensivo con repeticiones cortas de 10 a 20 segundos.
  • Igualmente es recomendable hacer pequeñas incursiones en el metabolismo láctico, mediante esfuerzos de resistencia a la velocidad que lleguen a saturar la vía anaeróbica aláctica de forma que exija la entrada en funcionamiento del metabolismo de la glucolisis.

13 a 15 años

En esta etapa, el niño entra en una crisis en sus procesos aeróbicos tal y como se ha visto, motivado por el rápido crecimiento. Generalmente, el crecimiento es anterior al desarrollo, es decir aumenta antes la estatura y la masa muscular que el aparato cardiocirculatorio, por lo que los procesos aeróbicos o se estancan o incluso pueden en algunos casos apreciarse recesiones con disminución del consumo de oxigeno máximo.
Por estas razones, el objetivo principal de los procesos aeróbicos debe ir en dirección al mantenimiento y no se debe perder tiempo intentando desarrollar esta capacidad de forma importante, ya que no se encuentra el atleta en fase sensible.
En cambio, en esta misma época, las glándulas suprarrenales y sexuales se activan de forma muy importante así como otras y comienzan a aparecer todas las hormonas y enzimas para desencadenar los procesos glucoliticos. Durante la pubertad, se entra en una fase sensible para el desarrollo de los procesos lácticos.
Existe no obstante una limitación ya que al disminuir los procesos aeróbicos, la eliminación y reciclajes de lactato se hace más dificultosa por lo que no se puede entrenar cantidades importantes de trabajo láctico porque las adaptaciones y sobre todo los procesos regenerativos son altamente costosos.

16 a 17 Años

  • En esta etapa comienza a equilibrarse el crecimiento con el desarrollo, por lo que pese a mantenerse las directrices de la etapa anterior, el corredor debe retornar a trabajos aeróbicos de mayor exigencia de forma progresiva, incidiendo en el aeróbico extensivo y en el metabolismo mixto para desarrollar el consumo de oxigeno máximo de nuevo.
  • Al mejorar los proceso aeróbicos y al estar en vías de maduración los procesos lácticos, se permite aumentar las cargas por ambos caminos, aunque con las precauciones que se deben tener en cuanto a la edad y desarrollo de los deportistas, que se encuentran con ciertas limitaciones.
  • El entrenamiento debe ya dirigirse hacia las especialidades para las que se encuentre mejor dotado, es decir, que se dirigirá más hacia los procesos aeróbicos en el caso de estar más dotados para distancias de 10.000 a maratón o hacia los procesos mixtos en el caso de 500 o 1.500 por ejemplo. Esto no quiere decir que la preparación sea especial.

LA VELOCIDAD Y SU ENTRENAMIENTO EN EDADES TEMPRANAS DIRIGIDAS HACIA LAS CARRERAS DE RESISTENCIA

La velocidad, según opinión de muchos autores, no es exactamente una capacidad física básica, sino más bien una manifestación de alguna o varias de las otras e incluso de algunas manifestaciones motoras que tienen que ver más con la percepción y las habilidades. Es necesario tener en cuenta los niveles de desarrollo para incidir en cada momento en las manifestaciones más susceptibles de potenciar en cada uno de estos niveles. El corredor de resistencia debe ser, cuando llegue a la edad adulta, un corredor rápido. La velocidad hay que entrenarla de forma importante y, en consecuencia, habrá que respetar una serie de directrices si no queremos encontrarnos con un corredor muy resistente, con prestaciones casi exclusivamente en procesos aeróbicos y por lo tanto, lento. Tratemos de forma superficial el por qué de la evolución de la velocidad en cada una de las etapas.
La velocidad de movimiento mejora generalmente hasta la edad de 12 años en ambos sexos. Después de esta edad, las damas tienden a disminuir mientras que los varones continúan mejorando.
El trabajo de velocidad puede introducirse en la infancia mediante una actividad física que incorpore esfuerzos cortos y rápidos.
Los esfuerzos deben ser más cortos que los que realiza el adulto, porque se satura antes el metabolismo aláctico y con repercusiones mayores.

La velocidad tiene que ser reconocida como la principal causa motora, sea cual sea su manifestación y por lo tanto dentro de cada especialidad se debe intentar tener la barrera de velocidad lo mas elevada posible. A veces, la velocidad máxima no se manifiesta a ciertas edades porque falta fuerza o por la falta de coordinación de movimientos. La falta de fuerza se resuelve mediante instrumentos más ligeros o con condiciones de ejecución más fáciles, como carreras cuesta abajo, remolques, etc.Es imprescindible tener presente que si se busca en un futuro especializar en manifestaciones de alto nivel de velocidad, desde jóvenes hay que estimular las fibras de contracciones rápida hacia este tipo de esfuerzos, ya que se aletargarían y seria muy difícil desarrollarlas en edades más avanzadas. La velocidad de reacción y de frecuencia deben desarrollarse entre los 7 y 12 años, ya que posteriormente habrá madurado el sistema nervioso central y estos mecanismos son muy poco modificables mediante el entrenamiento. Esto está reforzado porque estos procesos requieren una alta exigencia coordinativa y es a estas edades, como se ha visto, cuando se puede incidir con éxito al respecto.
La velocidad de desplazamiento y de aceleración se irá incorporando al trabajo posteriormente. Se puede decir que las etapas sensibles a la velocidad de desplazamiento y de aceleración se encuentra en las damas entre los 9 y 13 años y en los varones entre los 11 y 14 años aproximadamente. Las dimensiones del cuerpo y la fuerza muscular aumentan después de los 14 años y determinan el crecimiento de la longitud de zancada y, consecuentemente, el aumento de la velocidad de desplazamiento. Esto está motivado por la maduración sexual y el pico de crecimiento puberal. Así pues, en vista de lo expuesto anteriormente, se puede afirmar que a los 12 – 14 años se puede y se debe iniciar el trabajo de velocidad, llegando al máximo entrenamiento entre los 16 y 18 años. La velocidad de reacción comienza su entrenamiento entre los 8 y 10 años. En la siguiente tabla exponemos las características principales de la velocidad con respecto a las edades.

EDAD BIOLOGICA

CARACTERISTICAS RELACIONADAS CON LA VELOCIDAD

6 a 8 años

Desarrollo armónico. Tanto a nivel del sistema nervioso central, como de las cualidades elásticas y fuerza

8 a 10 años

Idéntico al anterior con acentuado desarrollo de la coordinación.

10 a 12 años

Incremento de la fuerza ligera. Gran permeabilidad en coordinación . El sistema nervioso central sigue su desarrollo

12 a 14 años

Maduración total del Sistema Nervioso Central. Incremento lineal de la fuerza máxima suave.

14 a 16 y 17 años

Brusco incremento de la fuerza máxima

17 a 19 años

Incremento lineal de velocidad – fuerza. Pérdida de cualidades elásticas.

19 a 24 años

Plenitud y madurez.

24 en adelante

Mantenimiento y comienzo de caída

 DIRECTRICES DE ENTRENAMIENTO DE LA VELOCIDAD PARA CADA ETAPA

6 a 8 años

  • Trabajo debe ser totalmente inespecifico. Se deben realizar ejercicios a base de juegos, con la mayor riqueza de movimientos posibles para ir creando las bases para un posterior almacenamiento de automatismos.
  • Fundamentalmente se recomienda el trabajo perceptivo y de situaciones de estímulo-respuesta sencilla que se adapten a la edad.

A nível interno

  • Control y percepción de las sensaciones de los apoyos, con cambios de ritmo y de dirección.
  • Control y percepción de situaciones de equilibrio y desequilibrio.
  • Control y percepción de situaciones de aceleración y desaceleración en la máxima variedad de situaciones.
  • Control y percepción de las sensaciones de estiramiento y acortamiento de grupos musculares.
  • Control y percepción de las diferentes posiciones que se pueden adoptar con la pelvis, etc.

A nìvel externo

  • Control y percepciòn del espacio. Ejercicios de orientación y desorientación.
  • Control y percepción del tiempo.
  • Control y percepción de trayectorias y velocidades de mòviles adaptadas a la edad.
  • Control y percepción de situaciones cambiantes y elaboración de respuestas sencillas.

8 a 10 Años

  • Mismas directrices que la etapa anterior, pero introduciendo mayores dificultades y complejidad de estimulo-respuesta adaptadas a la edad, sin grandes exigencias de capacidad física.
  • Se debe introducir adaptaciones a la técnica de forma global con la máxima cantidad de variables posibles y con técnicas del "espejo" (hacia y desde ambos lados).
  • Seguir insistiendo mucho en las sensaciones internas, interocepciòn.
  • Trabajo de velocidad de reacción ante situaciones cambiantes.
  • Distinción entre reacciones simples y complejas.
  • Trabajo de velocidad de desplazamiento lineal con cambios de dirección.
  • Esfuerzos sencillos que permitan trabajo a intensidad máxima pero con control.
  • Utilización altamente predominante del trabajo anaeròbico alàctico.

10 a 12 Años

Edad de oro para todo el trabajo coordinativo.

  • Mantenimiento de las directrices anteriores, con el incremento de la complejidad de estimulo - respuesta
  • Incremento y afirmamiento de la técnica procurando aumentar velocidades de ejecución, pero siempre controlando el dominio de las estructuras de ejecución.
  • Ejercicios de acrobacia, giros, saltos, desplazamientos.
  • Velocidad de desplazamiento en esfuerzos inferiores a los 5 u 8 seg.
  • Esfuerzos preferentemente anaeròbico alàcticos.
  • Ligero trabajo anaerobicolàctico con recuperaciones muy amplias y basados en esfuerzos cortos repetidos.

12 a 14 Años

  • Etapa de pubertad. Maduración del Sistema Nervioso Central. En esta etapa se definen las barreras de velocidad y es la última oportunidad para aumentarla.
  • Se mantienen las directrices anteriores con altas exigencias de estimulos-respuesta y velocidad mental.
  • Grandes exigencias en trabajo de anticipación.
  • Ejecución de habilidades aprendidas con alta velocidad de ejecución.
  • Ligero aumento de exigencias de fuerza explosiva.
  • Velocidad de reacción en habilidades simples y complejas.
  • Esfuerzo con incrementos de capacidad anaeròbica alàctica de hasta 8-10 segundos.
  • Esfuerzos anaeròbicos làcticos mediante esfuerzos cortos repetidos en series con recuperaciones completas.
  • Ejercicios de lucha, tracciones, etc.
  • Trabajos de saltos con caída en alto.

En estos dos tipos de ejercicios hay que tener las debidas precauciones ante el riesgo de alterar el desarrollo del aparato locomotor especialmente en atletas que tengan un desarrollo muscular y òseo dispar.

14 – 16 / 17 Años

Etapa en que se dispara la fuerza máxima. Las glándulas suprarrenales y la hipófisis así como las sexuales, incrementan de forma grande su productividad de hormonas de crecimiento y testosterona que son altamente anabolizantes. Hay que aprovechar esta edad para favorecer la fuerza explosiva de forma muy puntual ya que, dependiendo de cómo se trabaja la fuerza, podrán seguirse diferentes directrices hacia la velocidad o hacia la resistencia.

  • Mantenimiento de directrices anteriores con gran complejidad.
  • Trabajos de multisaltos en suelos elásticos, con las debidas precauciones.
  • Esfuerzos dentro de la técnica a velocidades máximas.
  • Trabajo analíticos de la técnica a velocidades de ejecución máximas.
  • Trabajo de potencia y capacidad anaeróbica alàctica de hasta 15 segundos
  • Trabajo anaeróbico láctico con esfuerzos repetidos de resistencia a la velocidad con recuperaciones totales y amplias.

18 Años en adelante

Apartir de esta edad comienza la especialización y el trabajo va encaminado exclusivamente a la obtención del rendimiento deportivo con la aplicación de métodos màs específicos tales como pliometria, etc. A continuación se presenta un esquema de los objetivos de entrenamiento de la velocidad para corredores de resistencia, según la edad.

FORMAS DE VELOCIDAD

REACCION

6 años

7 años

8 años

9 años

10 años

FRECUENCIA

6 años

7 años

8 años

9 años

10 años

11 años

12 años

13 años

14 años

15 años

ACELERACION Y DESPLAZAMIENTO

9 años

10 años

11 años

12 años

13 años

14 años

15 años

16 años

17 años

18 años

19 años

 

Como defenderse de los padres fanáticos
Banco de pruebas para infantiles