Opiniones
  Links     Noticias     Archivo     Artículos     Multimedia     Entrevistas     Clasificados  
Foro
Encuestas
Libro de visitas
Menu:
Inicio
Indice
Publicar
Contacto

Requiem para la dirigencia argentina

Definición del diccionario
Dirigente - adj. Que dirige: clase dirigente. / com. Persona que ejerce función o cargo directivo en una asociación, organismo o empresa / sin. Líder, administrador, directivo, gobernador, cabecilla, jefe  

¿Correr en pista o en ruta? En Argentina, evidentemente es un dilema a resolver unas horas antes de que comience un torneo nacional, clasificatorio a un mundial.
¿Comunicados oficiales de convocatoria a reuniones de carácter federal? (ver acá >>) Ah no, fue un error, no hay ninguna reunión, disculpen ustedes!
Señores, esto es el no va mas. Por un lado, me alegro de que en los países de habla hispana donde nos leen se enteren de que batimos todos los récords en cuanto a incompetencia, mezquindad y estupidez: así, por lo menos ellos podrán consolarse de sus males, constatando que hay quienes están peor. Por otro lado, me da un ataque de vergüenza ajena: a nivel internacional, la que otrora fuera una potencia hoy es un hazmerreír, en todos los aspectos menos en el deportivo, donde nuestros atletas siguen dando muestras de grandeza, luchando contra la imbecilidad de algunos que se autodenominan “dirigentes”.

En la hipótesis de una epidemia fulminante que hoy mismo aniquilase exclusivamente a todos los “dirigentes” del patín argentino (a todos, del primero al último), me pregunto cuántos y cuáles de ellos podrían presentarse a su juicio final frente al Dios de los Patinadores y afirmar, con la frente bien alta, que hicieron todo lo que pudieron -y en buena fé-, en aras del deporte.
Los que en su conciencia se reconocen acreedores de una plaza en el Paraíso de los Patinadores, quedan eximidos de leer lo que sigue, deseándoles mucha suerte y esperando que sigan con su obrar de bien.
Los otros, los que SABEN que hacen daño, los que se dan perfectamente cuenta de que están destruyendo el deporte... prepárense, porque aunque estén acostumbrados a que los puteen, les aseguro que nunca nadie les dio el tratamiento que les tengo reservado...

Llamarlos ratas, hienas, víboras o cualquier otro tipo de alimaña, llamarlos ANIMALES, resultaría ofensivo para esas pobres criaturas, que al fin y al cabo tienen una función y una utilidad en la naturaleza. Exactamente al contrario de ustedes.
Llamarlos LADRONES sería poco cortés hacia los pobres cacos que roban por necesidad y urgencia, sin regocijarse con la perversión de quitarle las migajas al hambriento, como hacen ustedes.
Llamarlos CODICIOSOS sería una incongruencia: si tuvieran dos dedos de frente estarían sumando, edificando, para poder acaparar mas en los próximos años. En cambio son como cierto tipo de parásitos, que a costa de vivir del huésped terminan matándolo, y muriendo ellos mismos por ende.
Acusarlos de AVIVADOS sería ridículo: no entienden que están gastando mas energía en arruinar las cosas que en hacerlas bien. Intentan echar agua a su propio molino, sin percatarse de que el canal está seco.
Definirlos DÉSPOTAS sería incorrecto: otros idiotas como ustedes los colocaron alegremente y por democrática votación (es un decir) allí en el trono donde tan confortablemente les ajusta el culo.

En fin, a falta de un término adecuado, voy a tener que recurrir a un parágrafo entero para describirlos: son Uds. un hato de impresentables, que se pavonean con autoridad por las pistas pero no tienen ni la decencia ni la inteligencia suficiente como para admitir su propia ineptitud y marcharse de una vez. Se creen los mártires incomprendidos del ambiente, y no se explican porque la gente no les hace una reverencia al pasar excepto, claro, esos lameculos tan devotos que sueñan con ocupar sus cargos algún día. Apuesto a que nuestros “dirigentes” llevan consigo desde la cuna un compendio de complejos sicológicos de manual, empezando por el de inferioridad y terminando por el delirio de grandeza, con todas las variantes intermedias. Y les ofrezco un vaticinio gratis (no muy difícil de elaborar, por cierto)... van a terminar como el gordo hijo de puta que tan bien los adoctrinó: en una tumba tapada de yuyos, olvidados por todos menos los que se acuerden de vez en cuando de lo corruptos que fueron. Deseo para el bien del deporte argentino que mi profecía se haga realidad lo antes posible, ya que como sus predecesores, no hay esperanzas de que esta gentuza se vaya por voluntad propia.

Esta enésima muestra de incompetencia y maldad que demostraron en Mar del Plata es la gota que rebalsó mi vaso. Escribo esto con la frustración de alguien que sufrió las mismas injusticias en el mismo lugar hace 20 años, nauseado ante la desidia que echa a perder el trabajo de gente honesta, harto de contar chicos que se alejan de este deporte por culpa de tres o cuatro viejos gordos y amargados cuya única misión es la de exprimir los pocos que quedan. Son los mismos garcas de siempre, son menos de lo mismo. Otra vez tuvieron una suerte fenomenal, ya que el chico Sánchez no sufrió graves consecuencias por su accidente... Pero como siempre, tiene que pasar algo así para que muevan un poco el culo. Prefieren arreglar (léase: atar con alambre) antes que prevenir... si es que consiguen arreglar algo! Otro chico quedó arruinado de por vida, y casi se les muere toda la selección hace unos años: hará falta una tragedia para que estos irresponsables descerebrados descubran tener una conciencia?

Con toda sinceridad, me gustaría sobremanera que alguno de esos inútiles, aunque sea por orgullo herido, diera la cara. Pero no espero reacción alguna de ellos, primero porque carecen de orgullo, segundo porque seguramente no se darán por aludidos, y tercero porque además de todos los calificativos que mencioné arriba, no puedo escatimar el de COBARDES. Sé que ninguno de esos fanfarrones ignorantes está a la altura de contestarme por este medio (¿cuántos terminaron la secundaria?), pero tarde o temprano me van a encontrar en alguna pista por el mundo... y seguro que no van a tener los HUEVOS de mirarme a los ojos y argumentar algo en su defensa.
Detestados, despreciables “dirigentes”: la única buena acción que pueden dedicarle a lo que queda del patín argentino es el suicidio. Sacrifíquense al Dios del Patinaje! Córtense las venas con una rueda de 110, y dónenle los hombros al Incucai, que los tienen cero kilómetro porque en la puta vida laburaron.
Gracias y amén.

Marcelo Bresin


Colombia también tiene líos
Cursos formativos CAP