Opiniones
  Links     Noticias     Archivo     Artículos     Multimedia     Entrevistas     Clasificados  
Foro
Encuestas
Libro de visitas
Menu:
Inicio
Indice
Publicar
Contacto

Las mil y una categorías

Repasando las listas de los resultados en los distintos torneos y campeonatos, siendo además testigo directo en el reciente ENE de Rosario >>, siento una cruza entre gracia y desesperación al comprobar la absurda subdivisión de las categorías con que tiene que bregar el ya demasiado empobrecido patín argentino. Mini-chupete promocional, sexta escuelas, cuarta intermedia, piojito federado, gurí pre-profesional… y a ver quién da mas. O sea que en la planificación del programa de cualquier evento hay que contar con medio día –por lo menos- para las ceremonias de podios (que tanto les gustan a los que nunca ganaron nada), y lleva un día entero hacer dos carreritas de morondanga. Y a raíz de eso, se ven “competencias” con 1, 2 o 3 chicos por categoría, o bien menjunjes donde corren todos juntos: el resultado es una imagen depresiva para el curioso espectador que se acerque sin conocer este deporte, el doble de trabajo para los jueces, una frustración para los mismos patinadores, un embole para todos los demás.

El boludo de turno ya estará listo para sacar su habitual as de la manga: “claro, vos lo ves de afuera, no entendés nuestra idiosincrasia”… Lo que no puedo entender es la idiotez imperante en el ambiente vernáculo. Justamente por haber tenido oportunidad de vivir (no solamente ver) la realidad del deporte en muchos otros países, puedo afirmar a ciencia cierta que en ningún otro lugar del mundo existen tales nomenclaturas, simplemente porque no se justifican. El patín carrera es uno solo, a lo sumo se llega a distinguir entre profesionales y amateurs (especialmente en las categorías mayores) o principiantes y avanzados, en referencia exclusivamente al nivel atlético/habilidad y no al medio mecánico, como se usa en el sistema telúrico.

Puedo entender perfectamente que en los años ‘90, cuando en el país hubo un boom de patinadores sin estar acompañado de la entrada de material decente a precios razonables, haya sido menester organizar las carreras con dos o mas tipologías diferenciadas. Comprendo que la situación económico-social actual no da como para que TODOS los chicos puedan contar con material barato y adecuado. Pero el error, en mi no tan humilde opinión, es conceptual: está ligado a la obsoleta mentalidad de la premiación individual para las categorías menores. Todavía tenemos demasiados dirigentes, entrenadores y padres obsesionados con la idea de que el objeto primario de practicar una disciplina es la de GANAR. No me voy a poner a enumerar –por enésima vez- las desventajas y daños que trae aparejado este sistema antediluviano, no voy a recordarles que gana PURA Y EXCLUSIVAMENTE el que quiere ganar, el que nace con el deseo imperativo de superar a los demás y sin necesidad de que sus mayores estén avivando ese fuego interior. No voy a explicar aquí con razonamientos científicos o filosóficos que el fin último del deporte –ya sea infantil como adulto- es el del SANO ESPARCIMIENTO.

Así que esa ridícula nomenclatura de categorías (que para colmo varía de región a región, según la concepción mas o menos obtusa de la dirigencia local) es típicamente argentina, otra muestra mas del exitismo mediocre que caracteriza a nuestra sociedad. Los chilenos en su momento probaron a copiarlo, solo en parte (eso de la “intermedia”) y cuando todavía estaban aprendiendo de nosotros, pero ya se dieron cuenta y lo están eliminando de a poco. Ningún otro país aplica algo como lo que tenemos acá, ni siquiera aquellos mucho mas pobres (socio-económicamente) que el nuestro, como India o Ecuador.

Claro, es que según la teoría de los iluminados del patín argentino, el chiquito que recién empieza a patinar con rollers de rueda dura no tiene que PERDER con los que llevan mas tiempo dedicados al deporte o que pueden pagarse un patín mejor, no? Y el que tiene rollers normalitos tampoco puede perder con los federados que llevan poderosos patines de carrera, correcto? Y así sucesivamente, se llega a la paradójica e irracional situación actual, en la que ciertos dirigentes y entrenadores creen permisible y hasta saludable que un niño siga participando en la llamada “intermedia” por el resto de su vida. Ojo, no critico que el chico tome esa decisión si así lo desea, cada uno hace de su culo un pito. Lo que me horroriza es que DIRIGENTES fomenten esto, olvidando que lo que aquí practicamos es PATÍN CARRERA, no patinaje recreativo o fitness… que para eso nadie necesita estar afiliado a ningún club (o sea todo lo contrario del deporte federado). Esta gente no entiende –fundamentalmente por falta de educación deportiva- que si al chico no se le da el estímulo adecuado para progresar se ESTANCA, no progresa y finalmente abandona.
Tampoco quisiera que alguien juzgara que no le doy importancia al patinaje recreativo: he demostrado mas de una vez que sin grandes números de patinadores recreativos es casi imposible desarrollar adecuadamente el patinaje competitivo. Pero lo que aquí estamos tratando es justamente este último, aunque también he demostrado mas de una vez que, si bien trabajados desde temprano, los chicos que no llegan a ser grandes corredores casi seguramente llegan a ser grandes entusiastas del patín, por lo que ya adultos seguirán “contagiando el virus” a todos sus allegados, creando un círculo vicioso positivo que aumente progresivamente la cantidad de patinadores.

Volviendo al tema que nos trae y como no me gusta criticar sin proponer soluciones, tiro un par de ideas o métodos utilizados con suceso en competiciones de ambientes similares al nuestro, siempre hablando de las categorías INFANTILES:

- abolir las premiaciones individuales. A veces sale mas barato darles a todos una medallita o lo que sea, todo el mundo se va contento, no se instauran estériles rivalidades, no se frustran los chicos, a nadie le importa que patín lleve el prójimo… tengo que seguir con la lista de ventajas? Algún día se les va a meter en la cabeza?

- no distinguir los distintos tipos de roller. Traten de desaconsejarlos a los padres, porque el que empezó con los de rueda dura, mas temprano que tarde se dará cuenta que no puede progresar con ese material, por lo que solicitará un par de patines decente. Lo barato al final sale caro! En todo caso, si se aplica lo de la premiación grupal, no habrá problema en usar uno u otro tipo de roller, por lo que esa categoría “promocional” resulta inútil.

- aplicar los circuitos de destreza. Esto tampoco lo puedo estar repitiendo una y otra vez, el que todavía no se dio cuenta de su utilidad, que se joda.

- crear un “banco de patines”. En los últimos 3 o 4 años hemos conseguido introducir en el país bastantes patines de carrera buenos a precios razonables, así que lo de la falta de material ya no es una excusa. (Ojo, sigo sin recomendar esas baratas pero malas copias chinas de patines europeos: hace unos 10 años se intentó introducirlos en Europa y hoy da miedo la cantidad de patologías en pies y piernas que causaron. Espero que no cometan el mismo error!) Creo que hoy en día es factible para un club o asociación comprar algunos pares de patines buenos de varios talles para que todos los chicos del grupo los vayan probando de a poco, experimentando el pasaje de los rollers a las botas bajas progresivamente, o incluso directamente si consiguieron ya un buen nivel de destreza. Así, de a poco la gente va a ir asumiendo que hay que alcanzar a tener un buen par de patines de carrera que dure varios años, en vez de ir cambiando un set de rollers por temporada.

- brindar la posibilidad de avanzar en el deporte. Esto va dirigido a los entrenadores: estoy convencido de que en muchas plazas –a partir de Jujuy- las categorías no suelen pasar de escuela o a lo sumo intermedia (ni llega nadie a mayores) porque no hay quién pueda enseñar PATIN CARRERA. Así que si los denominados entrenadores/maestros/profesores no se CAPACITAN con cursos, libros, artículos de internet, videos, intercambiando información con sus pares, etc… como pueden pretender que sus niños lleguen a correr a nivel de federados? Y seguramente no basta con haber sido corredor para creerse un técnico. Tenemos varios campeones o medallistas mundiales aún en actividad, y otros tantos buenos ejemplos en las categorías de mayores federados: úsenlos como arquetipo a la hora de mostrarles a los niños hasta dónde podrían llegar, y CAPACÍTENSE para ayudarlos a lograrlo.

En conclusión: va siendo hora de extirpar esas superfluas y obsoletas categorías basadas en el material utilizado. O alguna vez vieron –usando un parámetro similar a nuestro deporte- que en los torneos infantiles de ciclismo haya carreras de bicicletas con rueditas laterales y de triciclos? En época de patín tradicional NO HABÍA distinciones de ningún tipo, y recuerdo haber corrido mi primera carrera usando los Leccese anaranjados de tirita contra gente con patines de artístico, de hockey y hasta de velocidad. Adivinen quién se llevó el premio? Y así nos fue: quedamos pocos, nomás. Ahora se está cometiendo el error inverso, se pasó de un extremo al otro.

Para finalizar, quisiera expresar una última palabra dirigida a aquellos padres/entrenadores/dirigentes que hacen competir con regularidad a niños menores de 5 años en esas categorías “chupete”, “pulgas” o similar: CRIMINALES!

M. Bresin


Apología de Vicky
Abandono dirigencial